A pesar del calor sofocante de estos últimos días me gusta el verano.
No son solo las vacaciones lo que me atrae del estío, sino el disfrute de más tiempo libre y más horas de luz.
Y es que en mi horario de jornada intensiva soy feliz ,con toda una tarde por delante desde su siesta a su cena en la terraza.
El tiempo bien aprovechado da para mucho y el poder llegar a casa y tomar un café con hielo,sentarse en el sofá o en su defecto en la cama...y saber que puedes enredarte en el sopor veraniego de un pequeño sueño reconfortante, para salir a hacer deporte o simplemente a tomar un helado.
Y es que, y con estas conjunciones me repito, están dando para mucho las que he denominado: Tardes con Raquel.Pues es una menda la que nunca se encuentra a esta hora puesto que tengo culo oficinero.
No, no es un magazine, ni un culebrón, las Tardes con Raquel están siendo todo un cargador para nuestras agotadas pilas en un año en el que no hemos parado de currar aún encima, con la amenaza de la crisis.
Unas cuantas horas más me aportan mucho menos estrés y desde luego la mejor liberación de endorfinas, que razón tenía Camilo José Cela con la siesta española!!
Y fíjate que si no hubiera muchos planes para cualquiera de estas tardes, mi último libro+piscina me parece una opción fantástica, eso sí hasta que bajan los queridos niños de la urbanización a dejar tranquilos a sus papás pero a jo...a los vecinos, bueno, bueno, la felicidad nunca es completa.
Por lo tanto y dicho esto, espero encontrarte hoy a la hora de la siesta para ver un capítulo más de...las Tardes con Raquel.
No son solo las vacaciones lo que me atrae del estío, sino el disfrute de más tiempo libre y más horas de luz.
Y es que en mi horario de jornada intensiva soy feliz ,con toda una tarde por delante desde su siesta a su cena en la terraza.
El tiempo bien aprovechado da para mucho y el poder llegar a casa y tomar un café con hielo,sentarse en el sofá o en su defecto en la cama...y saber que puedes enredarte en el sopor veraniego de un pequeño sueño reconfortante, para salir a hacer deporte o simplemente a tomar un helado.
Y es que, y con estas conjunciones me repito, están dando para mucho las que he denominado: Tardes con Raquel.Pues es una menda la que nunca se encuentra a esta hora puesto que tengo culo oficinero.
No, no es un magazine, ni un culebrón, las Tardes con Raquel están siendo todo un cargador para nuestras agotadas pilas en un año en el que no hemos parado de currar aún encima, con la amenaza de la crisis.
Unas cuantas horas más me aportan mucho menos estrés y desde luego la mejor liberación de endorfinas, que razón tenía Camilo José Cela con la siesta española!!
Y fíjate que si no hubiera muchos planes para cualquiera de estas tardes, mi último libro+piscina me parece una opción fantástica, eso sí hasta que bajan los queridos niños de la urbanización a dejar tranquilos a sus papás pero a jo...a los vecinos, bueno, bueno, la felicidad nunca es completa.
Por lo tanto y dicho esto, espero encontrarte hoy a la hora de la siesta para ver un capítulo más de...las Tardes con Raquel.
