
Había podido comprobar en mi cuerpo inerte todos aquellos sentidos;La visión, la audición, el olfato,el gusto...y anhelaba el tacto.
De todos los anteriores había disfrutado enormemente,viendo,saboreando, pero siempre intuía que faltaba algo dentro de esa marea de sensaciones que vienen a sosegar mi ser exánime.Y ahora que carezco de todo sentimiento, entiéndase, absolutamente físico, reniego de este universo que nos rodea. Y pienso(aún tengo esa facultad) para qué vamos a ver si somos más ciegos que aquellos de nacimiento y si todas esas pupilas que se clavan ya no se dilatan ni sorprenden. Y estos oídos que en algún momento oyeron ya no se paran a deleitarse con la risa de aquel niño ni el susurro cercano que te produce un cosquilleo, íntimo y placentero.
Imagino el aroma que he percibido por un momento de ese café intenso que, tal vez traiga cada mañana, los sueños hirvientes que tuviste por la noche.
Compruebo tocando mi cara,mis brazos, tengo una piel rugosa algo áspera.Sigo los ojos,mi pelo,saboreando texturas,dándome un banquete sensorial.

Tú,condenado a ser el actor secundario, me conectas con el exterior, tú el sentido más prematuro pues ya lo tienes en el vientre de tu madre, déjame probarte en otro cuerpo.
Con los dedos voy a recorrer tu espalda. El contacto con mis manos produce una reacción en tu piel,te estremeces. Es fantástico tocar,lentamente,con pausas. Tu calor traspasa la barrera el aire penetrando en mí a través de la piel. Acaricio tu pelo,es corto, suave,potente. Tiro de él, noto todos y cada uno de ellos enredados entre mis dedos.
La memoria del tacto es duradera y de eso saben tus recuerdos...déjame tocar la extensa materia tocar los latidos del corazón, como se agitan.Movimiento. Y que será de este río de sentidos si dejamos de percibir dichos impactos,percepciones.
Que sería de este cerebro sin escuchar su profundo rezo y recibir los recados que al oído le murmura nuestro tacto.Podríamos cambiar el mundo si utilizáramos más este lenguaje.Y entonces para pedir perdón estrecharíamos las manos acompañando mis palabras.Entonces cuando estuviera triste recibiría una caricia reconfortante como cuando eras pequeñ@...
Los caballos se frotan como signo de amistad,se comunican las abejas y extensamente los primates, y qué somos al fin y al cabo?



