
Apartando los post ácidos y demás desahogos varios voy a hacer un post en honor de mi blog. Unos pedacitos de mi alma, o lo que es lo mismo de El mundoderachel.
Siempre he sido una persona bastante pasional, con esto, no quiere decir que me tire por encima de los armarios haciendo el salto del tigre, sino, simplemente que eres alguien que sigue sus corazonadas o lo que es lo mismo, se deja llevar por los sentimientos. Esto claro en un principio y pasando y pasando hojas del calendario y siendo espectador de primaveras, veranos, otoños e inviernos, vas desperezándote para abrir los ojos y ver que no es ese el quid de la cuestión, y que hay que usar la cabeza y tener los pies en la tierra. Tener tu puntito de realismo y ver cuando las cosas están negras o cuando el horizonte está despejado. No siempre una imagen vale más que mil palabras o muchas veces las palabras se quedan cortas para mostrar al mundo algo de uno mismo.
De la misma manera hace tiempo que vengo pensando que en muchas ocasiones vas buscando algo…puede que lo encuentres y puede que no…pero en otras, son las COSAS las que te buscan a ti, y ahí es cuando tienes que estar receptivo. Ellas mismas te encontrarán.
Si, ya sé que esto es una auténtica paja mental pero en más de una vez he tenido esa sensación. Siempre digo que mi casa me encontró a mí, y no, no soy una iluminada de esas que pone un cristalito pa encontrar la buena fortuna…y a pesar de que vea el programa de Cuarto Milenio y lea a Javier Sierra, entre otros, lo creo firmemente. Por qué? Pues yo estaba buscando un apartamento frustrada de los precios, la burbuja inmobiliaria y los pocos ahorros que tenía en aquel momento. Y no porque tuviera prisa en marcharme de casa de mis padres sino porque se me puso en la cabeza y dicho y hecho. A por ello.
Después de varias búsquedas frustradas, de ver garajes convertidos en apartamentos, barrios cutres, casas que eran un pasillo con habitaciones,etc,etc, decidí claudicar y tranquilamente, con uno de esos cabreos míos que me duran un día entero…dejé el tema apartado para otro momento. Además, por aquel entonces, solo pisaba casa para dormir y a altas horas de la mañana, sumida en mi segundo trabajo encima de la pista de varias discotecas, con lo que ahogaba mi tiempo y mis desengaños amorosos, dando una dosis de adrenalina cada noche e inflando mi ego seduciendo a la marabunta. Pero eso…es otra historia…

Un día a mediados de Abril de ya hace unos añitos mi padre visitaba el pueblo donde mi hermano se había comprado un pisito, cerca nuestra aunque no vecinos, y en un sitio de estos donde los jóvenes hemos iniciado un éxodo huyendo de las ciudades que pedían un ojo y parte del otro solo como entrada de una humilde morada.
Yo había desechado ya la el comprar y los alquileres andaban también por las nubes así que me resigné a seguir la aventura de vivir como había hecho hasta el momento, con mis padres. (Si Jesucristo con 33 todavía vivía con ellos a mí aún me quedaban algunos por cumplir…no?)
Se me ocurrió así y no se por qué, que mi padre mirara en un sitio, unos pequeños apartamentos que andaban construyendo y entregarían en unos dos años. Resumiendo, fue allí y se informó pero también era demasiado caro, 6 millones de entrada que ni de lejos tenía pero….una chica que había allí le habló de que “lo que hoy” es mi casa. La sorpresa era que estaba en la misma calle que mi hermano y era justamente como yo lo quería. Casualidad? Nooooo, mi casa me encontró a mí!
El resto un montón de avatares como os podéis imaginar pero, y muy a pesar, que he despotricado y arrepentido mil veces de haberlo hecho, me ha dado grades satisfacciones y sobre todo me hizo reencontrarme y reconciliarme conmigo. También a convivir con la soledad como única compañera y aprender a decir: el cigarrito a tu casa! ;)
Parecido me ocurrió cuando compré el coche o cuando he conocido a alguno de mis amores…será que no ma nejo los hilos de la marioneta de mi vida? quien sabe…
De esta manera estaba yo hoy en el mundoderachel de mis pensamientos valorando las veces que he utilizado la cabeza y las veces que el corazón. Y las veces que algo me ha encontrado a mí y las veces que lo he encontrado yo.
No es mala reflexión para un lunes resacoso…
Y a ti, te ha encontrado algo?